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1975

La sociedad a la deriva

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1975
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La socialización de la educación

LA SOCIALJZACION DE LA EDUCACION
POR
JuLIÁN GIL ·nE SAGRBDO.
Preámbulo.
Este Forum trata de . la socialización de la educación y se va a
reducir a
explicar esos dos términos: qué es la edt,c,.,,;,Jn y qué sig­
nifica socialización de la educació11-
a) Como el concepto educación tiene mucha .relación con el
concepto cultuM, determino primero lo que debe . entenderse por
cultura de acuerdo con sus tres notas fuodaroentales, y determino,. en
segundo lugar, lo que debe entenderse. por educación de ª"."erdo con
sus dos elementos esenciales.
Por último, formulo la relación entre
cu:ltura y educación, valorando a una y otra según sus propios fines.
b)
Respecto a la ,ocialización distingo dos puntos:
l. Sus causas externas, es decir, los agentes -o· sujetos ~vos de
la socialización, que son los Es,tados Nacionales y ciertas estructuras
supranacionales, y
2. Sus causas internas o entitativas, es decir, el contenido o
substaocia de la socialización, que divido en tres pattes: a) su filo­
sofía, por llamarlo de alguna manera; b) su influencia en nuestta
Ley de Educación; c) ,u refutación.
Y oon ello queda suficientemente explanado ei tema de este
Forum.
l. Educación y cultura.
a) Cultura significa, según su significado etimológico, "colo,
colis, col ere, colui,
culturo"' que se traduce por cultivar, en una pri­
mera y próxhna acepción la realización de las .labores corulucentes al
citltivo de la tierra, y en una segunda acepci6n, la realización de las
labores conducentes al cultivo de la inteligencia. En esta seguhda
acepción
ha quedado generaln\ente admitido él concepto "cultura··.
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Ah01a bien: el cultivo de la inteligencia puede ser ronsidetado, l)
de,de el·ptmto de vista del agente o ,ujeto aawo que cultiva la in­
teligencia, es decir, del instructot, del profesor, del maestro; 2) de,de
el ptmto de 1li,ta del sujeto pasivo que recibe dicho cultivo intelec­
tual, es decir, del alumno, del discípulo, y 3) de,de el punto de vi,ta
objetivo,
es decir, del rontenido culrura! --docttina, ciencia, arte­
que el profesor o sujeto activo trilllSm.ite al discípulo o sujeto pasivo.
En este sujeto pasivo que recibe la acción cultural, podemos ron­
shlerar bien a la persona concreta o bien a la sociedad en geooral:
en el pti.mer sentido se habla de la "persona culta"; en el segundo
sentido se babia de una sociedad culta· y, por extensión, del nivel
cultural alcanzado por un coojunto de países en determinadas ron­
diciones de tiempo y de luga,t; ese nivel cultural ensamblado en la
vida de los pueblos a través de sus leyes, tradiciones y costumbrt,s es
Jo que oon mayor o menor propiedad se llama civüización, respecto
a la · cual caben múltiples divisiones, romo múltiples pueden ser los
ángulos de su enfoque social, religioso, cronológiro, etc.
A los efecto, de eJte e,tudio cabe definir la rultura, ronsideran­
do simultáneamente sus dos as¡,ectos, ,ubjetivo y ob¡etivo, como
"el
ron junto de ronocimientos que debe poseer la persona para ser
considerada culta", de donde inferimos t,-e, nota, caracterí.rticas:
La primera, que el concepto "culrura" es sumamente f'elativo,
porque no están determinados los límites de los conocimientos que
se requieren en cuanto a profundidad y en cuanto a extemi6n para
que una persona mer=a el calificativo de "culta". Baste ai efecto
oontemplar las diversas capas sociaies de una romunidad nacional y
observaremos cómo los "cultos" para unos niveles resultan semianal­
fabetos para otras; y si atravesamos las fronteras, admiraremos ese
fenómeno ron mayor desproporción: los ronsiderados "cultos" en
países que llaman subdesarrollados, pasan romo ignorantes en los
países que se autotitulan desarrollados. El roncepto, por tanto, de
cu1tura, está impregnado de relatividad.
La ,egunda nota de la cultuta es cietto carácter de indiferencia
respecto a la bondad. o malicia de su objeto, ya que la inteligencia
persigue romo meta el oonocimiento de las cosas en el aspecto que
hace referencia a su verdad o
falsedad. Trata de captar cuanto es
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susceptible de ser conocido y de llegar a su íntima realidad. El
hombre
es tanto más culto, cuanto más conooe, cuantO mejor dis­
cierne
lo vedadero de 'lo falso, quedando remansado en dicho rono­
cimiento como en su úitima meta intelectUal. Cierta.mente su enten­
dimiento
ronoce lo bueno o lo malo, pero "sub ratione veri aut
falsi", de tal manera que aroge Jo priro= por verdadero y rechaza
lo segundo por falso, sin sentir atracción o repulsión volitiva por
razón de su bondad o malicia. La idea, en cuanto afecta a la inte­
ligencia en sí, es verdadera o falsa, no buena o mala.
La tercera nota ronsiste en que la cultura en ruanto tal romo
ronjunto
de ronocimienros, afecta a la inteligencia, como queda dicho,
no a
la voluntad, de tal manera que puede ser una persona muy
culta
y al mismo tiempo muy inmoral o mala y viceversa, puede ser
una
persona buena y ,d mismo tiempo tener poca cultura.
Cabría
alladir romo complemento de esta tercera nota, que la
culti>ra a.recta a la inteligencia por vía especulativa o teórica, porque
aun cuando
la experiencia sirva de ayuda al conocimiento, éste en sí
mismo es
siempre teórico o ideológico, pues descansa en las id"'1S.
b) Educación deriva etimológicamente del verbo latino "edu­
ro,
educís, educere, eduxi, . educmm", el cual está integrado por el
prefijo "e'', que denota un punto de origen desde el cual se arrana
ca y significa "de" o "desde", y el verbo "duro" que significa "ron­
ducir", "guiar", "llevar". F.ducar significará, por ronsigulente, guiar,
conducir, orientar, partiendo o arrancando desde un punto de ori­
gen,
partiendo o arrancando, romo de materia prima, desde la po­
tenmlidad o capacidad de las facultades mismas del hombre: sig­
nificará,
por ronsíguiente, exrraer del hombre sus posibilidades, cw­
tivar, desarrollar, perfeccionar sus facultades. Podemos, pues, defi­
nir la educación romo "un desarrollo de 'las facultades humanas en
otden a un fin determinado", en cuya definición observaremos un
género común que es el "desarrollo" y diversas especies diferen­
ciales que concretan, determinan y orientan aquel desarrollo hacia
unas
metas prefijadas. Así podemos hablar.de "educación religiosa",
de "educación dvica", de "educación partiótica", de "educación mi­
litar", de "educación física, deportiva", etc. En todas ellas ~ un
aspecto geiérico, que es el desarrollo, y diferentes aspectos especlfi-
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JULIAN GIL DE SAGRJlDO
cos, 'que son los fines o metas hacia las cuales tiende ,el desarrollo,
la formación religiosa, moral, física, deportiva, , ere .. Como es obvio,
el objetivo perseguido por la educación tiene que ser recro, honesto,
porque si no Jo fuera, el desarrollo de las facoltades humanas, en
lugar de perfecciooar a,l hombre, lo deformaría. Sin embargo, se sue­
le aplicar con gran impropiedad el término "educación" a los. cam­
pos más dispares e inoluso antagónicos, hasta tal punto que se toma
por educación lo que constituye una auténtica desedllcación y de­
formación: así hablamos, por ejemplo, de "educación católica" y de
"educación marxista", de "educación cristiana" y de "educación li­
beral o socialista".
Como educación significa un desarrollo .que perfecciona a la per­
sona en orden a un fin det1errninado, será tanto más perfecto ese des­
arrollo cuanto más alto y elevado sea el objetivo hacia el cual tien­
de: .de donde deducimos que la educación moral y religiosa del hom­
bre
es la más perfecta, porque, su meta u objetivo es el más eleva­
do y, por tanto, el que perfecciona al hombre de maneta más pro­
funda e inregral, Por ello, aunque como queda dicho, el término edu­
cación tiene múltiples acepciones y aplicaciones, la educación reli­
giosa, móral, es la que por antonomasia y con todo dereche adquie-.
re la primacía, y en esre sentido, que es el primero en jerarquía,
hablamos nosotros
de la edUOlción seguidamente.
Es indudable
que la edUOlción requiere unos conocimientos y,
por tanto, que la cultura, al menos en cierto .grado, es indispensable
para la educación. Cabría, pues, afirmar que puede haber cultura
sin educación, pero que no puede haber educación sin una cierta
coltura, como. puede haber un hombre coito y sabio sin educación,
sin 'que pueda haber, por el contrario, un . hombre educado, sin los
elementos indispensables
que le suministra la cnltura.
Lo que distingue, sin embargo, la eclocación de la cultura, es su
carácter moral, carácter moral que se base· en dos elementos: a)· en
la formación de la mteligencia, no para obtener conocimientos espe­
cúlativos, sino para adquirir criterios sanos y rectos en orden al
acto,. a· la acción, al compórtamiento,-a la conducta, criterios .median­
te los cuales se discierne lo bueno de lo malo, lo honesto de lo no
honesto; lo lícito de Jo ilícito, lo' 'ordenado de lo desordenado según
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LA SOCIALIZACION DE LA EDUCACION
la norma natural. La educación lleva aparejada consigo una regla
de conducta basada en aquellos criterios, y de ahí, b) el segundo
elemento de la educación, la formación de la volunhtd en orden a la
conducta honesta, formación, que así oomo para la inteligencia su­
pone
rect#ud de criteri-0, para la voluntad supone rectitud de acci6n,
lo cual requiere dotar a la voluntad de aquellos hábitos, mediante los
cuales
se inclina a practicar el bien, hábitos que engendran en el
hombre fortaleza y constancia, dos cualidades que perfeccionan al
hombre
en cuanto tal.
F.sos dos factores, el intelectivo y el volitivo, en que substancial­
mente radica la educación, se complementan accidentalmente con la
acción previa de otros dos factores: la fantáJÚI, que mediante la
imagen le vincula a la inteligencia, y la sensibilidad, que mediante
la impresión somática le vincula a la voluntad,
Con las apetmras
de la fantasía se facilita a la inteligencia in­
fantil
la captación de ciertas verdades fundamentales, que, desnudas
en sn absttacción, le resultan difíciles de comprender; y con las apet­
mras
del sentimiento hacia lo bueno y lo bello, se predispone a la
voluntad infantil hacia un comportamiento y hacia una conducta
nol:,le, digna y honesta.
El agente insustituible, que promueve y perfila en el niño esos
dos faotores, fantasía y sensibilidad, en las cuales quedan grabadas
las huellas de su formación intelectual y volitivá, es la madre, hada
providencial, divina y misteriosa, que guía los pasos del hijo desde
la cuna hasta la eternidad.
De esta manera las ·cuatto facultades, intelectiva, volitiva, imagi­
nativa y sensitiva, i:nyo desarrollo integra la educación de· la petro•
na, van formando tina segunda naturaleza, que especifica al hombre
en su
totalidad e integridad, le caracteriza y lo diferencia esencial­
mente del hombre ineducado.
La educación es factor de Vaioracióri muy superior a la .cu!ltura,
porque ésta perfecciona al hombre, -'-aiando lo oonsigue y no yerm­
en una faceta deietminada, én · la intelectual: la educación, por el
conttario, perfecciona al hombre en su integridad moral, intelectual
por la rectitud· de criterios y volitiva poi Ia rectitud · de su vóluntad.
Es, además, superior la educación a la cultuia, porque aquella pet-
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JUUAN GIL DE SAGREDO
fecciona al hombre desde el punto de vista más noble de su ser,
que
es aquel que hace referencia a su condición humam en cuanto
tal, a su destino fundamental, a su vinculación con el orden. room!
en su misma fuente, es decir, con Dios. El hombre se encuentra
tanto
más desarrollado y perfecto cuanto que su inteligencia y su vo­
luntad están más acoplados al. fin último que más le desarrolla y
perfecciona: a Dios.
2. La socialización de la educación.
Cabe considerar la socialización de la educación desde dos pun­
tos de vista: primero, por parte del agente o sujeto activo que so­
ciailiza la educación; segundo, por parte del contenido mismo de la
socialización. Conviene, por consiguiente, determinar quiénes socia­
lizan y en qué consiste la .ooialización de la educación. Y a se sabe
que
el sujeto pasivo que recibe esa socialización y al cual se trata
de socializar educativarnente, es la persona, el hombre, el niño.
Primero.-Agenzes de l,a ~ de l,a edUDtWión.
La educación, como es sabido, corresponde por Derecho Divino
Natural a los padres, que complementan la vida física. que dan a sus
hijos con el
desarrollo intelectuall, volitivo y moral que exige Ia pri­
mera. Corresponde también la educación por Derecho Divino Po­
sitivo a la Iglesia, segón las palabras de Cristo (Mat., 12.12-14):
"Id
y enseiíad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del
Pedre
y del Hijo y del Espíritu Santo", en donde se advierte cómo
la enseñanza va dirigida hacia el bautismo, es decir, hacia la inror­
poración a Cristo y al orden sobrenatural, que es la más sublinre
edu=:ión. Corresponde también la educación, con caclcter secun­
dario, oo por derecho propio, sino derivado del derecho de ros pa­
dres y por delegación de ,!os mismos, a la sociedad en sus diversas
estratificaciones o grupos. Pero añadiríamos que dicha competencia,
derivada
del derecho de los padres, recae más bien sobre la cukura
que sobre la educación. Mientras ésta puede ser satisfecha por los
padres en su ámbito fundamental, aquélla exige su ampliación por
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LA SOCIALIZACION DE LA EDUCACION
los medios sociales, al no poder o no estar capocitados los padres
pata la misma. Por último, con a>tácter puramente supletorio, ro­
rresponde al Estado suplir la deficiencia de la familia o de la so­
ciedad,
pero teniendo presente que alltes que al Estado rorres¡:,onde
a la sociedad suplir aquellas deficiencias, y que sólo si la sociedad
no puede cumplir su cometido, sería el Estado el que supla el
mismo. El derecho sup~io del Estado se basa en el cumplimienro
de su fin, que es el bien común, el cual puede exigir en aquellos
casos una ayuda o promoci6n a favor de la educaci6n. Aun en estos
casos, sin embargo, de carácter supletnrio, la acci6n del Estado recae
más bien sobre la cultura que sobre la educaci6n.
Como vemos, pues, las dos fuentes fundameot,a!es por Derecho
Divino
Natural y Positivo, de la educación, son la familm y la Ig],,­
sia. Fuente aa:esoria por derivaci6n del derecho de loo padres será
la sociedad. Y el Estado, por el contrario, no es fuente ninguna de
la educación, sino que en detenninadoo casos puede suplir por m­
zones de bien común.
Pues bien: La doctrina socialista invierte los ténninoo en ma­
yor o menor grado, desde atribuir al Estado eJ hecho exduswo a
la educación de todos los ciudadanoo desde la infancia, negando a la
familia y a la Iglesia cwdquler derecho o atribuci6n sobre la edu­
cación de loo hijos, hasta otorgar al Esrado no el derecho en exclu­
siva,
sino el derecho preferente a la educaci6n de los hijos, quedao­
do taoto la familia como la Iglesia con el título honorífico de auxi­
liares de la ..!ucación del Esrado. Tanto en un caso como en otro se
trata de substituir progresivamente la influencia familiar por un
aparato educativo de inspiración colectivista y totalitaria.
Haciendo una breve disquisición, podemos afinnar que nuestra
Ley de Educación es socialista en grado máximo, puesto que atribuye
al Estado el monopolio, la dirección, la gerencia y el control de la
educación española. Ya el Libro Blanco en su página 241 aouocia que
"el Estado asume la tutela y dirección de la ensefíaoza ptívada, regula
la creación de ceotros doceotes, condiciona su funcionamieoto y
es:,,blece normas en materia de educación". El espíritu de la ley, nos
dice su
Exposición de Motivos, ,;xcluye la imposición de un determi­
nado tipo de criterios". La misma Exposición de Motivoo añade que
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"la Universidad Estatal aswru: la misión rectora en el plano educa­
cional,
con lo cual de un plumazo elimina a la Iglesia Católica y a
la familia como centroS recrores y determinaores de la educación es­
pañola. · "La cllieoción por el Esrado ,-continúa la Exposición de Mo­
tivos---
de toda actividad educativa, es responsabilidad del mismo".
La
misma Ley en los· arrículos 2.1,. 4, 5, 7, 10, 11, 14, 16, 22, 23,
24, 27, 28,
etc., va concretando aquellos principios en forma de
preceptos, formulando la más amplia socia.lizaci6n de la educación
por el Esrado, reduciendo en varios arríca:los a la Iglesia y a la fami­
lia al
papel accesorio y secundario de "cooperadores del Esrado".
Es un tirulo honorífico que deben agradecer al Poder Público.
No solamenre es et· Esrado y su Administración Públi\:,,. la que
puede pretender la socialización de la edux:ació!L Esta puede produ­
cirse también, sin necesidad de monopolio esratal, cuando cierras
corrienres
internacionales de dirección muy concreta . ejercen una
constante presión sobre la educación, actuando a veces sobre los
mismos Esrados,
dominaodo todos los medios de comunicación so­
cial, prensa, teY"i9taS, radio, televisión, con.ferencias, -incluso el siste­
ma informativo a través de satélites artificiales, presión tao inlema
y tan ·extensa, que rerminá en la práctica eliroioandn de la educa­
ción la influencia familiar y religiosa, imponiendo unas directrices
unívocas de ·criterios y de . actuaciones en una orientación laica, eyo­
lucionista, materialista, con miras a la dominación del mundo me­
diante
el dominio de la cultura y de la educación.
Un ejemplo de ello lo renernos en la UNESCO, especie de Mi­
nisterio de Educación de la ONU, que ejerce mundialmenre esa
presión, imponieodo sus
planes a largo plazo, que no son otros que
la extirpación de los valores morales del área cultural, suplantándo­
los
por otros de orden económico y científico.
Para lograr sus propósitos, la UNESCO orea un nuevo concepto
de cultura, en cuya órbira incluye sólo las ciencias matemáticas, físi­
cas y naturales, es decit, aquellas que se rigen por leyes fijas e in­
mutables, aquellas
que obedecen al principio del determinismo y de
la necesidad. Como esas leyes, y por consigniente las ciencias que
originan, son iguales y uuiformes, la cultura basada en ellas produ­
citá un nivel unifom1ista e igualirario en todos los pueblos y nacio-
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LA SOCIAUZAC10N DE LA EDUCACION
nes; y como esas leyes se encuentta11 en el mundo materia.! y radi­
can
en la confor1Il'1ción miSlllll de la materia, la cultura que se de­
riva
de ellas y no las transciende con sentido metafísico, · setá una
cultura materialista, naturalista, atea, que es !o que se pretendía.
Quedan fuera, naturalmente, de ese nuevo concepto de la cultura
las artes, la música, la lli:eratura, las tradiciones, las costumbres, la
religión, el Derecho, es decir, todos aquellos elementos que dife­
rencian a los pueblos entre s~ que les confieren personalidad histó­
rica y que constituyen los auténticos valores del espíritu. ¡ Menguada
talla
la de un pueblo que pase a la Historia por sus rasa,cielos o
sus cocacolas! ...
Bajo los patrones masificadores, uniforrnistas y apriorístiros de
ese Organo supranaciorud de inspiración judía que se !Luna la
UNESCO,
queda el hombre sujc;to como un muñeco o pelele a las
directrices que se le imponen desde arriba, desde una esfera secreta
y misteriosa, cuyos postulados debe· acatar servilmente.
En resumen, los agentes de la sociafuación de la educación no
son sólo los E. cipo cultural que va imponiendo una especie de Super-Estado Si~
nista, que pretende dominar al mundo a través de la educación .me­
diante un lavado de cerebro a escala univemil.
Segondo.--Contenido de /,a socuilización de la educadón.
a) Filosofía o doctrma de /,a spcú,lizaou,n.
Hay algunos dialécticos o worizantes de la sociafüación, entre
ellos el famoso Paulo Freire, que intentan establecer científicamente
las bases de la educación socializada.
Sus teorías se reducen al desarrollo del Evolucionismo dialéctico
en el campo educacional, evolucíonismo que, dentro de las múltiples
oonttadicciones
que envuelve, cabe considerar en dos frentes: en la
sociedad y en la persona.
l. lA sociedad, integrada por opresores y oprimidos, por es­
ttUcturas de pensamiento y por éonttaestrucruias de acción, se halla
en una "sit#Mi6n confUctwa·· de "lucha de conwarios" y evoluciona
desde un ciclo o estadio cerraito, en que sólo existe alienación de los
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JUUAN GIL DE SAGREDO
oprimidos y opresión por las esttucturas dominantes, hacia un ciclo
o estttdio U'tlmilwo, en que !.os oprimidos empiezan a ser amscien­
tes de su situación y a rebelarse contra las estructul'IIS; y desde ese
estadio transitivo hacia el ciclo o estadio cri#eo, donde la lucha se
acentúa al máximo entre opresores y aprimidos, terminando por
vencer éstos a aquéllos, en cuyo momento desaparece la alienación
y surge el "hombre m,evo", que pronuncia "su palabra"; pero como
esa ¡,a,labra es expresión individual de dominio, se reprodooe la si­
tuación conflictiva dentro de la sociedad entre los nuevos opresores
y los nuevos oprimidos, pasando la sociedad otra vez por aquellos
tres estadios, y así hasta el infinito. Esos tres estadios o niveles no
son más que los tres ciclos de la dialéctica hegeliana: la tesis sería
la sociedad cerrada con sus estructuras, contra la cual por vía de
MJtltesis se rebelan los oprimidos, que destruyen las estructuras, aca­
ban con la alienación y !'om,an por vía de sin#em el "hombre nue­
vo", que
al pronunciar su palsbra empieza a dominar, inaugurando
el nuevo ciclo de · la sociedad conflictiva y así indefinidamente.
La sociedad, pues, está sujeta a evolucionismo total, a cambio
périnanente, a un "fieri", a ·Un constante "hacerse" sin intermiten­
cias. v·-ese .constante "hacerse", esa constante "evoluci6n", se opera
por la dialéctica, por la lucha de contrarios entre opresores y opri­
midos.
2. La perso"", carente de· conciencia inJwidual, va asumiendo
la conciencia social a medida que empieza a ginu como una partí­
cula en las corrientes del "todo socüd", y al quedai definitivaroentre
concientlzada
en la masa social, empieza a participar del evolucionis­
mo de la sociedad a través de sus tres estadios: di cerradu, en que
el hombre es "cosa", es "objet<>" oprimido por el sujeto pensantre;
el transilwu, en que inicia la rebelión contra las estructuras dominan­
tes; y el criticu, en que di "h<>mbre-objeto" vence en la lucha al
"hombre-sujeto", convirtiéndose en el "hombre nuevo" que. pro­
nuncia "su palabra". La persona; pues, lo mismo que la sociedad,
se halla en estado pei,enne de cambio y evolución, atraviesa los mis­
mos ciclos que aquélla, tesis, antítesis, síntesis y vuelta a empe,.ar:
la persona está siempre "haciéndose'', sin que nunca llegue a "ser"
del todo.
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LA SOCIAUZACION DE LA EDUCACION
3. La edu&•ción, a la vista de ese doble evaluciowsmo, social y
persoual, consistirá en orientar al hombre desde su misma infancia
hacia la pérdida de su conciencio ~, hacia la eliminación
de su responsabilidad personal oomo sujeto de un destino propio e
intransferible: la educación tendrá por objeto que el hombre desde
su misma infancia, a1 mismo tiempo que va perdiendo su concien­
cia individual, vaya adquiriendo la conaen&ia soCÜ//, mediante unas
primeras tomas de contactos, que paulatina.mente le vayan aboorbien­
do dentro del "todo social"; una vez adquirida la conck,ncia social,
queda atlldo y acoml'"""'io al ritmo de la sociedad y comienza para
él la danza de las evoluciones, que ya hemos comentado.
La educación, en definitiva, consiste en cambiar la mentalidad y
la conciencia del nifío para adaptarla a una concepción evolucionista
del muruio y de la sociedad. Será, por consiguiente, una educación
esencialmente "conflic1wa", "problematizadora", doruie el conflicto
no se explica por sus causas y sus fines, sino por sí mismo, donde el
problema no tiene soluciones, doruie se permuta el pensamiento por
la acción, donde la acción se autoconstiruye en origen, desao:rollo y
fin
de sí misma. Conocer, entonees, no será captar la realidad por la
inteligencia, sino act-, y la actuación, la acción educativa será el
"diálogo", la cop,wlidpación", "la bú,queda en común", sin saber
nunca para qué dialogamos ni coparticipamos, y sin encontrar nunca
el
secreto escondido de aquella• búsqueda en a>mún. Podemos com­
prender que una inteligencia infantil, acostumbrada a ver todas las
cosas bajo el signo de lucha y de contradicción, termina por cerrar­
se dentro de sí misma, convirtiéndose en simple objeto de manipula­
ción
por las fuerzas· sociales.
De esa educación conflictiva, problemati2adota, nacerá la luoha
revolucionaria y el compromiso político, que es lo que en definitiva
se perseguía.
Vimos antes cómo cista ley es socialista, por cuanto establece el
monopolio de la educación a favor del Estado. Serla ahora el mo­
mento de proba,, cómo además dicha Ley es también socialista en
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&u misma substancia o contenido, por cuanto se halla impregnada
de los mismos principios del evolucionismo ideológico, que pro­
pugnan los teorizantes de la socialización . educativa, como acabamos
de ver. Esta materia es tan amplia y. tiene tan:ta impottancia., que por
sí sola exigiría . un ~orum o conferencia para ella. Por vía de orien­
tación os puedo
remi!'ir, y . ~ la falta de modestia, al capítulo
primero de la segunda parte de la obra '"Educación y Subversión",
que
trata de '.'la Ley de Educación y el Evolucionismo".
Ahora;
por falta de tiempo, nos limitamos a reseñar algunos prin­
cipíos y postula4os de la Ley General de Educación, en donde apa.·
rece bien claro el ,_ido evolu_cio,#sta-dialéctico, que trata de im­
ponerse a la educación española.
'"Todas las ideas r todos los hechos éstán sometidos a evolución .•.
no escapan a este revidonismo universal ni los sistemas educaciona­
les .
.'. ni la misma aplicación de los principios éticos .o religiosos"
(Libro Blanro).
"La incestmte búsqueda. de la .verdad es lo único que cuenta"
(Libro Blanco).· No cuenta encontrar. la verdad, sino buscarla.
"El sistema de valores que ha regulado la. vida hasta ahora está
sometido a un emplio proceso de revisión" (lb.).
· "La educación es una permanente tarea inacabada" (lb.).
Como podemos observar, para la Ley de Educación no hay un
cuerpo ·de principios fijos e inalteráblés, que hayan de regir la con­
ducra:del hombre;
sino que este se halla sujeto a un "continuo ha,
cetse''., -a una continua evolución, a~ tarea.'inacabada,.a un des­
arrollo . permanente sin principio ni fin.
Se trata, pues, de una Ley socialista, mejor dicho marxista, en
doble
sentido: por cuanto otorga al Estido el monopolio de la edu­
cación
y por cuanto socializa el contenido mismo de la ·educación,
impregnándolo profundamente
de la dialéctica marxista.
Sabido es que la persona tiene. dos polos· o facetas, una indwi­
dufll por la que mira hacia su fin último y otra social, por la· que
mira hacia · su fin próximo o · mediato; por la primera se comunica
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LA SOCIAUZACION DE LA BDUCACION
con Dios, . por la segunda con los hombres, con la sociedad. El b9ffi,
bre es, pues, individual y socia!l, pero entre esas dos facetas hay una
jerarquía
por razÓn de los fines, ya que el fin -individual es sobre­
natural y eterno, y el fin social escnatural y temporal; éste, por tanto,
debe estar subordinado al primero en calidod de medio. En esa ar.
monía entre el fin social y el fin individual de ia persona estriba
el :furuhmento
de la educación éristiana. La Iglesia, la familia, for.
man y educan a los hijos en orden a esos dos fines, el espiritual ct>n
transcendencia hacia Dios y el temporal con transcendencia hacia
la comunidad, jerárquizando ambos fines y subordinando lo tempo­
ral a lo eterno, lo natural a lo sobrenatural, lo social a lo indivi­
dual.
La: formación del criterio es recta precisamente por acoplarse a
esa jerarquía y orden, y la ÍOmll!CÍÓD de la voluntad. es también recta
porque ajusra la conducra a aquel orden. y jerarquía.
Pue, hien: la socialización de la educación coósiste en alrerar esa
jerarquía,
ese orden, esa· subordinación:. pmnero, supervalora lo so­
cial sobre lo individual, y segundo, lograda esa preponderancia del
factor social, extingue y elimina lo individual.
Entonces: al desaparecer el caráoter individual .de la. persona, al
hacer resaltar en ella· exclusivamente su aspecto, cara o faceta social,
al
quedar la persona su~da y absorbida como un átomo por la
comunidad o
sociedád, es ob,.;;_o:' a). que desáparece. su fin individual,
eterno
y sobrenatural; h) al desaparecer ese fin, desaparecen rambién
las nociones. de eternidad, de .. o:ansc.endencia sobre el mundo visible,
de sobrenaturalidad, de Dios; e) . al desaparecer Dios, desaparece la
base del Derecho y de la Ley; d) al desaparecer. el Derecho y la Ley
con fundamento permanente .e inmutable, se substituyen los cri­
terios
de valoración fijos por ottOS variables y mudables, los criterios
del orden· espiritual
. in4ividual por. criterios de orden social,. tempo­
ral y material; e) y por fin queda substi.tuida la educación cristiana
por la educación matetialisra, -la_persona por·la comunidad de la cual
pasa a ser una ruedecita o apéndici;,.
En resumen, la socialización de la educación equivale a la paga·
nización primero
de la persona y después de la misma sociedad. Se
ha producido una especie
de "meranoia" o cambio de mentalidod:
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Fundaci\363n Speiro

JUUAN GIL DE SAGRBDO
la persona ha, perdido su "comie#&úi indÚIÚÚkll" para convertirse
en eco de la "conciencia social, co~".
Pero como la socialización de la. educación en cuanto nú,ga al
individuo pru:a afirmar sólo a· la sociedad, es .un !lh.mrdo y va contra
la llat1.l.l'.aleza racional del hombre, el camino para amse~la será
dar airta de naturaleza a lo absurdo, a lo .~tradictorio, baciéndo­
no., tragar ron rueda de molino los dispruates, las necedades y las
arbitrariedades mentales tnás inverosímiles. Y para ello nada mejor
que cambiar el lenguaje, sembrar el equfvooo en. los térmiooo, crear
nuevos vocablos, cuanto
más disopantes, mejor; en una palabra, pro­
ducir un ~ti¡,.l de confusión, ~blerer el cambio y el movi­
miento
consmnte de ideas como. principio de la educación; de esta
mane,:a nadie sabrá nunca a qué atenerse en principios y O n,s; el único principio, la única orientación, será un evoluciooismo
pleno que haga imposible la identidad y la subsistencia de las ideas.
Así sobreviene la "metanoia" o cambio de mentalidad, pot la cuBl la
mente que contempla el Universo sucumbe al imperio de la acción
que lo forja constantemente en pretencioso sueño. Así sobreviene la
esclavitud del espíritu a la materia.
Tal es la "edu=ión libe,adora" que noo proyecta la UNESCO
en nuestra Ley General de Educación; antes estábamos "aüenados"
por. unos vínculos sagrados que nos ataban a w:lores permanentes,
eternos e inmutables: ahora quedamos ''liberados" de Dios, de nos­
otros mismos, de nuestra libertad y autonomía, de nuestro ao:bltrio,
de nuestra inteligencia y voluntad, y nos sometemos como ¡,attíru­
las, como átomos, como esclavos, como ruedecitas, al engranaje de la
maquinaria descomunál del "tr,do social", a la masa gigantesca y
ciclópea de eso que llaman .. macro0colectwidad pltmettlfflj".
Esa es la auténtica socialización de la educaci6n, hacia la que nos
arrastran
las corrientes sociales: que imperan en el mundo, impul­
sadas por el huracán revolucionario del marxismo, corrientes que
empapan la atmósfera de · nuestrns Universidades, de nuestras escue­
las y colegios, de nuestros mismos hogares.
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