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La empresa francesa en el momento actual

LA EMPRESA FRANCESA EN EL MOMENtO
ACTUAL
POR
PATRIC }OBllÉ-DuvAL
Es un tópico decir que la e,mpresa en Francia está mal; en
una interviú el lunes pasado, el señor Gaitar decía, en France­
Inka, que sólo un 20 % de las e,mpresas en Francia vivían bien,
el resto si no estaban al borde
del colapso, poco las faltaba .. El
paro alcanzaba, a fin del año 198,3,, los 3.000.000 de personas.
¿A qué es debido · esta situación? ·
Se señalan:
A)
Motivos económicos. 'Tales como: ·
-
La crisis, el encarecimiento de la energía.
-La depauperización de las e,mpresas que no han sa-
bido evolucionar en el momento oportuno o que
no han podido hacerlo por falta de liquidez.
- Y muchas más causas1 cuyo estudio no viene al caso
para el tema que nos reúne.
B) Motivos sociales o pollticos. ·
Entre éstos se señala, en primer lugar, el papel de los sindi­
catos,
cuyo poder ha sido reforzado en estos últimos años por la
legislación. Este poder creciente se manifiesta en tres objetivos
principales:
l.º Conservar su clientela; consiguiendo para ésta ventajas
y privilegios exorbitantes
~rechazo de los despidos de los obre­
ros, cueste lo que cueste a la. empresa-, mantenimiento del po­
der adquisitivo del salario, aun cuando el del resto de la pobla-
ción esté bajando.
.
2.°· Servir de correa de transmisión para los partidos políti­
cos, en particular del partido comunista,
como lo hace la C. G. T.,
o del partido
soci,ilista, como lo hace la C.. F. D. T., para apo­
yar la política
de dichos partidos como fuerza de presión de tipo
revolucionario.
Tene,mos, por eje,mplo, la actitud de la C. G. T.
en los conflictos
de la industria del automóvil estás últimas se­
manas .
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PATRIC JOBBE-DUVAL
3.° Mantener vivo el concepto de lucha de clases, objetivo
clatamente expresado por la C. G. T. y la C. F. D. T.
para apo­
yar la política social-marxista .id gobiemo.
La empresa es, actualmente, el campo de batalla al alcance de
los intentos revolucionarios,
ya que representa el terreno pre­
ferido de 1a · lucha por. el poder. -una huelga en una fábrica es
más fácil de organizar que una huelga general que, además, dis­
gusta a la opinión pública-y por ello tiene poco éxito; al con­
trario, una huelga más · o menos larga .en la industria del automó­
vil, como la guerra civil en el Líbano o en Afganistán, interesa
a muchos sin malestar demasiado.
Otro
poder que presiona· exclusivamente sobre la empresa es
el Estado burocrático, sea o no socialista.
En efecto, el· Estado succiona la empresa sin riesgo inmediato
para la resolución de los problemas inmediatos, aunque olvidan­
do las consecuencias inevitables a medio o largo plazo:
-dictando leyes, llamadas sociales, para satisfacer exigen-
cias y ambiciones de los sindicatos;
-aumentando la presión fiscal;
-aumentando la presión burocrática de la Administración;
-resolviendo los problemas de las sociedades nacionaliza-
das, presionando exclusivamente sobre
las privadas.
En resumen, la empresa francesa -y creo que. también la es­
pañola, debe estar en parecidas condiciones-está sufriendo una
presión tal por todos los lados que
hace falta ser un héroe para
conservar
el ánimo fuerte, seguir ¡¡avegando y mantener el rum­
bo entre tantos escollos. Porque las consecuencias de un clima
tal ~on terriblemente nocivas para las personas que trabajan en
las empresas.
En efecto, desde
hace unos quince años de la burocratización
de las relaciones dentro de la empresa, ha sido fatal para el clima
de trabajo.
Se ha odservado una irresponsabilización cada vez mayor en
los mandos
-,-e incluso en la dirección-respecto del crecimien­
to de las empresas. El
crecimiento de la misma por la absorción
de· otras empresas ha hecho. perder. Jo que integra a la empresa;
la relación entre personas cuyo objetivo es común.
Dentro del circuito de dichas relaciones, que desaparecen,
se han introducido sistemas sustitutivos que, si bien resuelven
problemas del
momento, sólo son parches que disimulan el mal
manifestado.
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LA EMPRESA FRANCESA, HOY
Pero, cuando vuelve a aparecer este mal, en vez de estudiar
en serio su origen, se dictan reglamentos, normas, sanciones, re­
compensas, etc., y d refrán tan conocido sigue siendo verdadero:
«El que hizo la ley, hizo la trampa». .
El Estado, que siempre se mete donde los verdaderos res­
ponsables no le llaman, ha intervenido con nuevos reglamentos,
nuevas normas, siempre más alejadas
de la realidad, que han lle-
gado a deshacer el tejido social propio
de la empresa. .
Y, así, nos encontramos con las siguientes cons~uencias en
cadena:
- Mandos
desrresponsabilliados que no ejercen su autori-
dad y huyen de su responsabilidad.
.
- Ante esta inhibici6n de los mandos aparece una nueva
jerarquía
paralela, sin ninguna responsabilidad, la de los
delegados del personal, delegados sindicales, etc., cuando
no son los sindicatos mismos quienes representan exclu­
sivamente al personal.
.
-

A falta del ejercicio por los mandos de su verdadero
pa:
pel de guía del personal bajo su responsabilidad, este _per­
sonal pierde el sentido de su propia. responsabilidad a su
nivel.
El resultado final es evidente: pérdida de producción, pérdida
de la calidad, pérdida inmediata de la conciencia del trabajo bien
hecho, ya que no
existe ni sanción por trabajo deficiente ni
recompensa por
el· trabajo bien hecho. · .
Actualmente, en Francia, el 35 % de los automóviles ven­
didos son de fabricación extranjera, y, generalmente lo son por
el menor precio, hecho nuevo,
por la mayor calidad y mejor aca­
bado de los coches.
No hay duda de que
los. jefes de empresa se han dado y se
dan cuenta de esta disgregación del tejido social de la empresa,
de
la desaparición del verdadero clima de relación que debe exis­
tir dentro de una comunidad de destino; tal como lo es la em­
presa. Actualmente están apareciendo nuevas formas de relaciones:
- entre empresa y Estado,
- entre mandos y obreros.
Todo este maremagnum de leyes, reglamentos,
. teorías, han
hecho
y . hacen tanto daño que cada. día la reacción· va siendo
más fuerte.
Esta reacción consiste en una nueva concepción
de las rela-
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dopes Estado-empresa que se está aplicando en los países super­
desarrollados, como Estados Unidos-Japón-Inglaterra.
El fondo de esta nueva actitud es una nueva concepción de la
economía con Friedrich von Hayek-Milton Fridmam-Raymond
Aron, es decir, un austriaco, inglés ahora, un americano, un
francés.
Esta nueva teoría proclama que las leyes económicas que
ri­
gen la economía del mundo son tan complejas que no se pueden
definir sin graves riesgos de pervertir estas leyes y de llevar el
mundo al caos.
-
Al contrario de lo que se debe hacer, es decir, tratar de re--
solver los problemas uno por uno y por personas responsables
que, bajo su propia responsabilidad, utilicen su experiencia, su
vo­
luntad, su sentido común.
En diciembre de 1981 el Centro de Estudios Sociales del ·
Consejo Coordinador Empresarial de Mésico publicó una interviú
a Friedrich von Hayek, aparecida el
21 de abril de 1981 en
el Mercurio, de Santiago de Chile; y en enero de 1982 publicó
una reseña abundante de
Los fundamentos de la libertad, del
mismo autor.
No es mi propósito desarrollar aquí las ideas del señor Ha­
yek que, por este camino
de la libertad de empresa, no pre­
tende
la supresión ni mucho menos del Estado, con el consiguen­
te peligro de caer en anarquismo, pero
sí limitar sus poderes y,
sobre todo, hacer desaparecer el Estado-providencia, ambición del
socialismo, a secas, o democrático, o del consabido liberalismo
avanzado de Giscard d'Estaing.
Las ideas de Hayek y de sus seguidores son las que inspiran
a los consejeros de Reagan en Estados Unidos,
de la señora Tat­
cher en Gran Bretaña, e incluso, del gobierno alemán actual.
Los resultados
ya se perciben, sobre todo en Estados Unidos
donde el
paro disminuye · y fa actividad empresarial cobra mayor
eficacia. . ·
Lo que es más notable y nos interesa, en especial, es la
nueva manera de enfocar la empresa:
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-Equipos fuertemente unidos personalmente para conse­
guir objetivos perfectamente definidos.
-Que en ellos la fuerza principal está más en la capacidad
creativa
y de adaptación al mercado de estos equipos an­
tes que en la cántidad de dinero disponible.
-Actualmente se vislumbra un tipo de sociedades donde el
· capital de creatividad y de capacidad intelectual tiene más
importancia que el capital en dinero.
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LA EMPRESA FRANCESA, HOY
Las relaciones entre las personas que integran estas empresas
dejan de ser relaciones de superior a subordinado, del que sabe
y
p\lede al que ejecuta, y son más bien las de personas motivadas
por
un· objetivo común, para el cual cada uno tiene un papel y
una responsabilidad reales en el desempeño de su colnetido.
La empresa francesa no está ni 'mucho menos dentro de este
marcó, pero están saliendo libros, artículos de revistas, etc., que
explican lo que está sucediendo; y los políticos, cualquiera que sea
su ideología, están perplejos ante esta nueva definición de
la li­
bertad, totalmente distinta a la que existe desde 1789. Por esto
es preciso qu.e la conozcamos para prevenir sus excesos, que se­
guramente se darán, y para aprovechar todo lo bueno que tiene.
El Centro de Estudios de la Empresa (C. E. E.) ha empren­
dido en Francia una labor ingente para convencer a los empresa­
rios de que restablezcan, dentro de
sus empresas, un clima de
relaciones
humanas entre dirección, mandos y personal para que,
cada vez más, deje de ser el terreno de la lucha de
clases para ser . el de la cordialidad entre personas responsables que persiguen un
mismo
fin, restableciendo las responsabilidades de todos a sus
correspondientes
ruveles.
El barrendero de un taller tiene, dentro de su trabajo, tanta
responsabilidad como el director general; ha de hacer bien,
y con
los medios que le cortesponden, el trabajo que le ha sido confia­
do; las implicaciones son distiotas, las repercusiones de los erro­
res
y de los éxitos son diferentes, pero no dejan el .uno y otro
de ser responsables
y, por ello, de cargar con todas sus conse­
cuencias
-que es la definición de la responsabilidad-.·
Esta labor del
C. E. E. está dando resultado. Son centena­
res ya las empresas que han adoptado estas nuevas . normas
de relaciones; y los resultados son excelentes; siempre y cuando
se aplican las reglas de juego, y éstas no son consideradas como
un sistema mas entre todas las que existen el mercado.
En la librería encontrarán dos fascículos C. E. E. editados
por Speiro, donde
se expone lo esencial de este método que, se
puede decir, revoluciona la forma de enfocar las. relaciones den-
tro de la empresa.
·
En esta breve intervención mía he querido indicarles que el
liberalismo decimonóruco, que nos ha traído el socialismo, está
desapareciendo; que las ideologías locas están muriendo, que el
reinado de
los tecnócratas se está derrumbando, que el se~tido
común está renaciendo de sus ceruzas y que, por fin, el bien co­mún se vislumbra como un objetivo de lós hombres.
¿No será éste
el cambio al que nos invita Su Santidad, Juan
Pablo
II, en Laboren excercens?
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