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Crónica de la XXIII Reunión de amigos de la Ciudad Católica

CRONICA DE LA XXIII REUNION DE AMIGOS
DE LA CIUDAD CATOLICA
El Cambio ha sido el eje alrededor del cual han girado las
comunicaciones de la
XXIII Reunión de amigos de la Ciudad Ca­
tólica, que este año tuvo lugar en la Casa de Ejercicios de Cristo
Rey de los RR. PP. Cooperadores Parroquiales, durante los días
12,
13 y 14 de octubre.
Tras oír
los diversos foros y conferencias -metafísica del
cambio, el cambio en la enseñanza, en el Derecho, el cambio de
Estado
... -se podía descubrir qué es lo que en realidad hay tras
el mito del cambio, qué
es lo que se nos quiere hacer entender
y cuál
es el. verdadero significado de esa palabra-talismán: el
cambio.
Algunos ponentes
se habían trasladado desde muy lejos para
exponernos sus comunicaciones. Y, así, tuvimos la suerte de con­
tar con la presencia de don José Pedro Galvao de Sousa -Bra­
sil-, don Enrique Zuleta Puceiro -'-Argentina-, don Patricio
Jobhé Duval
-Francia-y doña Asunción Polo -Italia-.
Como en años anteriores, también en éste los jóvenes tuvieron
amplio protagonismo en la exposición de los foros.
Viernes, 12 de octubre, festividad de N~tra Señora del Püar.
En la apertura, José de Armas Díaz dedicó su• palabras de
Introducci6n al cambia, a hacer una revisión de. los cuatro más
importantes cambios revolucionarios habidos en
la historia del
Universo. Tras
la revolución de los ángeles, .aparece la primera y
más transcendental revolución hecha por el hombre al abusar de
su libertad
y rebelarse contra Dios: es el pecado original, de_ cau­
sa satánica y catastróficos efectos. Luego, en el" año treinta de
nuestra era, con la venida del Salvador,
llegó al mundo la li1:iet­
tad, la libertad verdadera, la auténtica libertad. Es la revolución
más grande, en la que no se derrama más sangre que la del propio
Cristo, y
ya no cabe más alternativa que· luchar con El o contra
El.
Más tarde vendrá el cambio por antonomasia: el cambjo so­
cialista que es, a la vez, un cambio religioso, social y político. Así,
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CRONICA DE LA XXIII REUNION
pues, la historia del cambio se aqre con el Génesis y seguro se
cerrará con la Apocalipsis. En los tiempos actuales -y con ello
cerraba esta introducción-hay que prepararse urgentemente
para luchas con Cristo y no contra Cristo.
Inmediatamente, y sin soluci6n de continuidad, pronunci6 su
conferencia sobre La metafiiica del cambio el catedrático Fran­
cisco Canals Vida!, que
se refiri6, en primer lugar, al desarrollo
hist6rici:J de la metafísica del devenir, destacando el carácter mi­
tol6gico de la misma, en contra del sentido común y del espíritu
de oraci6n. La afirmaci6n del cambio· frente a lo permanente se
plantea hoy en una doble dirección:
l. Existencial: niega la sustancia. Las filosofías modernas,
concretamente, niegan la sustancia personal, la petsona en
sen­
tido ontológico. De ahí que resulte incoherente fundamentar so­
bre. esta filosofía una doctrina sobre la dignidad y los derechos
humanos. 2. Esencial: niega las esencias, la permanencia de cualquier
enunciaci6n conceptual. En consecuencia, no hay nada que decir,
ya que lo que se dice son gestos fugaces sin ningún valor.
En realidad es necesario potenciar el sentido común. Aristó­
teles señalaba la existencia del «subjectum»
el sujeto del cambio,
sin el cual no existe el devenir. Agrega que
el cambio o movi­
miento
es el paso de la potencia al acto. El movimiento debe
contemplarse desde la perfección del ser que tiene que lograrla.
El cambio no tiene otro sentido. Ahora bien, la mitología del
cambio repercute no s6lo a nivel te6rico, sino, además, en el
ám­
bito práctico, principalmente ético-antropológico.
En consecuencia, negada la permanencia del ser,
cae por tie­
rra la sustancialidad de los transcendentes del mismo: la unidad,
la verdad y el bien. Impera, así, la división el error y el mal.
Luego, el Príocipe de las tinieblas, y padre de
la mentira, tienta
al hombre moderno con la palabra cambio.
Concluyó el ponente señalando
cómo, en el mito del cambio,
late el deseo de la autocreaci6n;
es decir, de la autorrealización
del ser que se crea, y origina la verdad y el bien subjetivamente.
Con la ayuda de unos textos de Santa Teresa de
Jesús -<:0n
cuya lectura finaliz6 su intervención-nos recordó la inmutabili­
dad de Dios, ser perfectísimo, y la necesidad del auténtico
cam­
bio humano, a saber, retornar a El. como principio y fundamen­
to de nuestra existencia.
Unos momentos más tarde asistimos a la celebración de la
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Santa Misa oficiada por el P. González-Queved'o, S. J. Durante
su homilía nos recordó aquella oraci6n que
se rezaba al dar las
horas y que ahora debiéramos rescatar
del olvido:
-Bendita sea la hora en que la Virgen del Pilar vino en
carne mortal a Zaragoza.
-¡Líbrame, Señora, de pecar en esta hora!
Asistimos después a la
magnífica disertación de don Rafael
Gambra Ciudad en torno al tema
El movimiento de la historia.
Nos planteó el interrogante acerca de cuál es el sentido que tiene
la historia o cuál
es su movimiento. Aún más, si tiene algúo sen­
tido, ¿cuál es el de nuestra propia historia o biografía personal?
Ante
todo, advierte, que nuestra fe nos señala, que no sólo tiene
un sentido y finalidad la historia, sino nuestra vida misma de
cris­
tianos existiendo en razón del Creador. A nivel natural, la razón
nos señala que todo lo que existe y cambia tiene un porqué y
un para qué, destacando que el origen del filosofar
es la admi­
ración por
lo inmutable y permanente a través del cambio o del
devenir.
De ahí que la temporalidad tiene una finalidad concreta.
Reflexionó acerca. de la noción de tiempo, advirtiendo que en
la antigüedad clásica grecolatina, la concepción
cíclica les hace
entender la temporalidad
como un eterno retorno, donde el cam­
bio introducía la noción de historicidad. San Agustín nos pone de
relieve la transcendencia que importa el subordinar
el tiempo hu­
mano a la
Provindencia divina, ya que ésta, sin anular la libertad
de la criatura,
la mueve segúo la finalidad dispuesta. Por el con­
trario, el racionalismo moderno cambia la noción de temporalidad
e historia del mundo. Es antihistórico, puesto que
el tiempo es
algo accidental, y lo verdaderamente importante es el progreso.
Las verdades, de hecho, se reducen a las verdades de razón. El
tiempo
y la historia no tienen verdadera significación.
Ahora bien, a mayores extremos llega
el idealismo hegeliano,
ya que es la culminación del racionalismo, Y aún más cuando se
materializa en la doctrina marxista, que con su temporalismo hace
la extrapolación del pasado
al tiempo presente y a la utopía fu­
tura de un paraíso terrenal eterno y perfecto.
Comenta don Rafael
que, a fines del siglo pasado, se da un re­
torno a la existencia con el existencialismo. Este es ateo con
Sartre, para quien
·la vida de los hombres carece de sentido. A
partir de este pensador, la
filosoffa contemporánea forma dos
corrientes: una, de tipo' racionalista, el neo-positivismo y. otra,
de tinte realista, entremezclada con la literatura y la historia.
Finalmente, menciona
el pensamiento de Marce! de Corte, con
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su distinción crítica del tiempo exterior y el tiempo anterior,
ante el progreso indefinido de la historia.
Concluye con la doctrina de San Agustín al mentar que Dios
actúa en
la historia a través de los acontecimientos generales y
en la vida cotidiana de los hombres respetando
su libertad. Esta
es la filosofía
de la historia que propone la fe católica a nuestro
entendimiento y a nuestra voluntad.
En el foro general, dedicado a explicar el trabaio de la Ciu'dad
Católica, Estanislao Cantero afirmó que esta labor no es más que
la de un grupo de amigos· que
se propone el estudio de la doctri­
na social de la Iglesia con vistas a
su realización práctica, acla­
rando que la labor de los amigos de la Ciudad Católica es única­
mente formativa. Su realización ·práctica, la acción política, es un
campo exclusivamente personal.
Los amigos de la Ciudad Católica se limitan a estudiar y di­
fundir
la doctrina de la Iglesia tal como ha sido enunciada por
los Soberanos Pontífices y la Jerarquía Eclesiástica; por ello,
in­
telectualmente, no tiene otra limitación que la enseñanza de nues­
tra Santa Madre Iglesia.
Ese estudio se extenderá a todos los, problemas
de la vida hu­
mana en los que la Iglesia marque unos principios doctrinales
fundamentales conforme a los cuales debe restaurarse e instaurar­
se la Ciudad Católica, tal como indicó San Pío X. Así, esta tac
rea está algo más que avalada por la doctrina de la Iglesia: res­
ponde a una solicitud expresa de San Pío
X.
La difusión del fruto de ese estudio facilita a otras personas
y a otros grupos elementos suficientes para que puedan actuar
en
sus específicos campos. Tras la presentación y exposición de
la tarea de la Ciudad Católica, el ponente -al final de .su diser­
tación-hizo una llamada a la acción y a la participación en ella,
animándonos a superar las dificultades y señalando que «nada
podemos ni debemos temer si realmente trabajamos para que El
reine», porque «El
es nuestra gula y nuestro amparo».
La mesa redonda se refirió al tema Empresa, trabaio y econo­
mla, y fue su moderador Enrique Zuleta Puceiro, quien justificó
la existencia de aquélla por existir temas que deben tratarse des­
de enfoques distintos y, en concreto, el tema de este afio, por
considerarse de importancia capital, al ser un tema donde las di­
versas concepciones encuentran campo de batalla.
Inició
el ,turno José Antonio Santos Arrarte, quien se re­
firió a la
Economla, Haciendo un poco de historia, resumió las
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DE AMIGOS DE LA CIUDAD CATOLICA
bases sobre las que se levanta la ciencia económica. Con el .idea­
lismo racionalista del siglo XVII surge un nuevo concepto de las
ciencias naturales y sociales, En oposición al realismo tradicio­
nal, que organiza la ciencia a partir del ser, el idealismo
ra­
cionalista organiza la ciencia a partir del pensamiento abs­
tracto. Se trata, ahora, de hallar un núcleo central irrefutable
por su evidencia empírica, al que
-se ha dado en llamar pa­
radigma, y derivar del mismo, mediante investigación cien­
tífica, las consecuencias pertinentes. Pero la ciencia económi­
ca es una ciencia inmadura, como la mayor parte de las cien­
cias sociales, ya que en ella coexisten varios paradigmas que pre­
tenden explicar una misma realida de Descartes, tenemos
el paradigma de la libertad -instrumen­
talismo empírico liberal-y el paradigma de la igualdad -mate­
rialismo dialéctico planificador-; finalmente tenemos el paradig­
ma de la fraternidad -existencfalismo asociativo nacionalista-,
que deriva del método de Vico. La
interacción de los paradigmas
en la realidad económica y
el discurrir cada vez más desquiciado
de ésta, muestran también en esta faceta la
crisis del idealismo
racionalista. Es tiempo de volver a los principios
de la doctrina
social católica desde una individualidad renovada, y de volver a
guiarnos por el método realista, si bien renovado por
la expe­
riencia histórica.
La intervención de Patricio Jobbé Duval estuvo dedicada al
análisis de las causas de la depauperización de la empresa. Habló,
así, de los sindicatos, cuyo primer objetivo" es la conservación de
la clientela favoreciendo hasta el absurdo los intereses del traba­
jador.
Los sindicatos son, además, el correo del correspondiente
partido y los responsables del mantenimiento del espíritu de
la
lucha de clases. El Estado interviene cada día más en la organi­
zación de
la empresa: dicta leyes y reglamentos para satisfacer las
exigencias de los sindicatos, aumenta la presión fiscal y todo ello
sin que los resultados
se dejen ver a corto plazo. Como consecuen­
cia de todo ello, la empresa sufre económica y moralmente por­
que
se deshace su propio tejido social, ya que no es capaz de con­
servarse a sí misma, hay pérdidas de producción, de calidad, de
eficacia del trabajo. ¿Cuál es, entonces, la forma de enfocar
la em­
presa? Se trata, concluía nuestro amigo, de restaurar en la em­
presa lo que es normal que exista en ella: responsabilidad en el
trabajo, restablecer la línea jerárquica, suplantada ahora por una
jerarquía paralela que decide sin hacerse responsable de
·sus deci­
siones, creando, en fin, un buen clima social.
Femando Claro Casado -que ponía fin a esta mesa redonda-
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CRONICA DE LA XXIII REUNION
comenzó destacando el carácter sobrenatural del T rabd¡o, seña­
lando que en la doctrina cristiana este deber de trabajar no es
tanto el resultado del pecado original, como una colaboración
con Dios en su obra de Creación. Con la llegado del protestantis­
mo
se pierde el concepto cristiano de la dignidad del hombre
basado, a su
vez, en el concepto de persona. Renace el antiguo
concepto pagano del hombre como individuo con un impacto
di­
rec.to sobre la filosofía del trabajo: el trabajo como maldición o
castigo
de Dios, algo como «malum necessarium». En vez de
buscar por el trabajo
el perfeccionamiento del hombre, se em­
pieza a buscar el enriquecimiento. Hasta nuestros días han lle­
gado dos ideas perturbadoras que
se han apoderado del mundo
y han intentado borrar la idea cristiana tradicional del trabajo:
la liberal y la marxista. Frente a ellas, el ponente expuso la
doc­
trina de la Iglesia referente a este tema, destacando dos con­
ceptos vertidos por Su Santidad Juan Pablo II en la Laborem
exercens: el fundamento que determina el valor del trabajo es
que quien lo realiza
es una persona y que el hombre, mediante
su trabajo, participa en la obra del Creador, siendo aquí donde
está la verdadera espiritualidad del trabajo.
Simultáneamente a
la mesa redonda, Bienvenido Gazapo An­
drade exponía en un foro dedicado a la gente joven: Juventud y
cambio social. Los jóvenes, dijo, son el futuro de la sociedad y de
la Iglesia por su capacidad y fuerza física, por su ilusión, opti­
mismo
y comunicabilidad, por su energia y empuje naturales.
Son, en palabras de Juan Pablo II, «primavera de la Iglesia».
Pero, a la vez, los jóvertes presentan tres características preocu­
pantes: su inexperiencia ante la vida cuando creen que lo saben
todo; un verdadero subdesarrollo moral y espiritual, relativismo
ante lo bueno y la verdad
y la posibilidad de ser manejados y
explotados por la sociedad de consumo. El futuro de la sociedad
está en
los jóvenes, pero el futuro de la juventud está en sus
educadores, entre los que encuentran a sus líderes, pudiendo
cuidar éstos su inteligencia
y educar su voluntad, exigiéndoles
y amándoles, porque «a una mente rica en ideas acompafia un
corazón, una voluntad fuerte
y dócil» (Pío XII).
Ya entrada
la tarde tuvimos ocasión de escuchar a don Juan
Juan V allet de Goytisolo, que comenzó
refiriéndose al verdade­
ro significado de las palabras que ponían título a su conferen­
cia:
Cambio y Esperanza, haciendo una reflexión sobre qué es
lo que ha de cambiar y en qué podemos esperar, Del cambio
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DE AMIGOS DE LA CWDAD CATOUCA
más profundo, dijo, ya nos habló San Pablo al indicarnos la ne­
cesidad de despojarnos del hombre viejo y vestirnos del hombre
nuevo.
Junto a este cambio que nos libera de nuestros errores
y pasiones, tenemos la esperanza teologal que nos fortalece y
nos conforta. Ello nada tiene que ver
con el cambio y la espe­
ranza de una sociedad laicizada que sólo cree en la voluntad de
la mayoría. En la civilización de la Cristiandad se concebía la
vida terrena como un regnum hominis dependiente del Regnum
Dei.
Sin embargo, desde que se produce la separación de civi­
lización y cristianismo en Europa, el Regnum Dei es sustituido
por el
regnum hominis, donde el hombre pretende, por diver­
sos caminos -tecnocracia, liberalismo, progresismo, marxismo-­
que fue analizal\do el ponente, llegar a un -;tBundo sin otros lí­
nútes que el de su propio placer y utilidad. Pero un cambio
que no
conúenza en el interior de cada cual, un cambio que se
pretende realizar ideológicamente conforme a la voluntad del
hombre que
se coloca en el lugar de Dios; un cambio que se im­
pone desde el Estado, un cambio así no puede llenar nuestra
es­
peranza. Todo cambio que pretenda ser fructífero -señaló don
Juan V allet
al final de su ponencia-ha de construirse sobre los
pilares de la tradición, de los principios del orden natural y del
«verdadero cambio» del que tanto está hablando
Su Santidad
Juan Pablo
II.
Las últimas palabras del conferenciante estuvieron dedicadas
a descubrir la esperanza que podemos tener en
lo temporal.
Esperanza, aunque sean otros los segadores quienes,
al fin, re­
cojan el fruto de la semilla que hoy plantamos.
Antes de rezar el
Santo Rosario, en esta fiesta de la Virgen
del Pilar, hicimos la consagración al Sagrado Corazón de
María.
En la última comunicación del día, Cambio y Tradición, de
don Alvaro D'Ors Pérez-Peix
-enviada por escrito y que leyó
don Javier Nagore--,
se destacó la importancia del concepto «tra­
dición», señalando la
raíz etimológica de la palabra latina «tradi­
tio». que pertenece al léxico técnico del derecho y puede tra­
ducirse por «entrega». Pues bien, como excelentemente lo
acla­
ra don Alvaro, «de las dos personas que intervienen en toda en­
trega, hay una aparentemente activa, que es quien entrega, Y
otra aparentemente pasiva, que es quien recibe». Sin embargo,
en
la estructura real del acto de entrega se invierte la relación:
el sujeto realmente acrivo
es el que toma y pasivo el que se
deja tomar lo" que le pertenece; el protagonista de toda traditio
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no es el tradens sino el accipiens. Advierte que esta estructura
esencial
de la traditio sigue siendo la misma en la tradición, to­
mada en sentido amplio. Es decir, en esta forma de entrega «los
vivos son los protagonistas
de la tradición, y no los antepasados
muertos» ... , «y este protagonismo del que recibe lo que le en­
tregan sus antepasados es decisivo para entender el sentido di­
námico de la tradición, con lo que ésta supone de progreso».
Señaló
más adelante que la tradición presupone la elata di­
ferencia entre autoridad y potestad, que la Revolución tiende a
eliminar, pues excluye
la posibilidad de una autoridad sin po­
testad. En este sentido, contraponer Cambio a Tradición signi­
fica que, el primero, es la potestad siempre actual, que no debe
someterse a una autoridad, que
es siempre anterior. De ahí que,
don Alvaro señale que «el imperio de
la absoluta libertad de
Cambio impide, teórica
y prácticamente, toda continuidad. En
eso consiste la Revolución». Concluye, finalmente, destacando
que la continuidad
de la Tradición es la condición para la iden­
tidad de las comunidades
y que, por tanto, la negación de la
misma es contra naturaleza.
Sábado, 13 de octubre.
Comenzamos el día con la asistencia a la Santa Misa, cele­
brada por el P. Gallard (CPCR), quien en su homilia destacó la
especial
devoción que los amigos de la Ciudad Católica tienen
a Nuestra Madre y señaló que los grandes cambios que para
bien han
ocurrido en el mundo, se han hecho a través de la in­
tercesión de Nuestra Señora, que cumple siempre la voluntad
de Dios.
Al comienzo de
la mañana tuvo lugar la primera serie de fo.
ros. En el dedicado a la
Sociologia,. Vicente Fernández Burgue­
ño expicó que ésta es una nueva disciplina científica derivada
principalmente
de las obras del científico norteamericano Wilson,
quien la define
como «el estudio sistemático de todas las formas
de conducta social, en toda clase de organismos, incluidos los
humanos». Tomando como punto de partida
la síntesis del neo­
darwinismo y el biologismo de los años sesenta. y setenta, la
sociobiologla proyecta la utopía evolucionista a la conducta so­
cial humana y propone la reducción· de las ciencias sociales· a la
biología evolutiva a la par que un determinismo biológico casi
absoluto. Terminó el foro con una llamada al estudio de este
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DE AMIGOS DE LA CIUDAD CATOLICA
tema y otros conexos para evitar la manipulación por este nuevo
brazo cientifista de la Revolución.
María Antonia Garrido Ferranz fue la encargada de hablar
sobre El cambio en
la enseñanza de E. G. B. En él la ponente
consideró que dicho cambio
se inici6 con la promulgación de
la nueva Ley General ded Educación de Villar Palasí, de 1970,
cuyo objetivo concreto era romper con
el sistema anterior: en­
señanza elemental y enseñanza media y superior, por considerar­
lo como un sistema clasista de la enseñanza y sustituirlo por un
período de escolatidad común, general, obligatorio y gratuito que
abarca hasta los catorce años. Al no alcanzarse las cotas de ren­
dimiento deseadas y por las transformaciones expetimentadas en
España en
la última década, la EGB se va a ver de nuevo re­
formada por la Ley de 1980 en que, respetando su estructura­
ción de primera y segunda etapa, se propone su estructuración
en tres grandes ciclos: inicial, medio y superior. Esto es lo que
se ha dado en llamar «Programas Renovados». En los Progra­
mas Renovados
se fijan unas enseñanzas mínimas y se proponen
unos «Niveles Básicos de Referencia» obligatotios de alcanzar
con
el fin de evitar la indefinición de los programas y poder con­
trolar el rendimiento de los alumnos, del profesorado, de los
centros
y del propio sistema educativo. Haciendo un análisis
de los Programas Renovados podemos observar que se pone de
relieve el peso prioritatio en la metodología, en la adquisición
de hábitos y en los valores intelectuales frente al
casi olvido de
los valores transcendentes y religiosos.
En el tercer foro, M." Begoña García-Conde, indicó cómo la
Ley
de Reforma Sanitaria no tiene un carácter ni más ni menos
progresista, simplemente responde a una ideología: con ella
se
inicia el camino hacia la socialización de la sanidad. Si bien, tras
la recogida de velas acaecida a
raíz de los comentados y críticas
de diversas entidades -OMC, sindicatos, etc.-, ahí quedan las
trabas al ejercicio libre de la medicina, a la medicina privada, a
la libre elección de facultativo --<1unque se pretenda. dar otra
versión-, a la iniciativa privada en definitiva.
La progresiva amplitud tanto de las personas protegidas por
la Segutidad Social como
de las prestaciones ofrecidas por ésta,
ha hecho que haya
ido arraigando el falso concepto de que la
sanidad ha de ser gratuita cuando, en realidad,
el Estad.o no
puede dar nada que previamente no haya
detraído a la sociedad.
Señaló,
al final de la ponencia, la especial relevancia que adquie­
ren
los colegios de médicos como entidades intermedias entre el
médico y el enfermo y el Estado en estos momentos en que los
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CRONICA DE LA XXIII RBUNION.
intereses, tanto del médico como del enfermo, están seriamente
amenazados.
Rafael Botella y García-Lastra. fue el encargado de hablar
sobre
Municipio y cambio. Aludió, en primer lugar, a la trans­
formación del Estado, fenómeno que se manifiesta en dos ór­
denes de ideas distintos; de un lado, la crisis del Estado-Na­
ción como f6rmula de organización polltica y, de otro, la pau­
latina socialización del aparato público
y la transformación del
Estado
de Derecho en Estado Social de Derecho. Señaló tam­
bién cómo esos dos procesos se presentan inseparablemente co­
nectados a través de la crisis operada en torno al pensamiento
democrático, apuntando la incidencia de las nuevas formas de
democracia participativa en la configuración territorial del
Es­
tado. Sentadas estas bases, apuntó así la causa del surgimiento
de unos nnevos cuerpos intermedios
y la aparición de un nuevo
regionalismo tecnocrático característico
de nuestros días. Apunt6
también las causas y consecuencias de la actual . crisis del muni­
cipio, causas que
se deben, principalmente, a la propia idea de
Pouvoir Municipal, núcleo e hilo conductor de todo el sistema,
acuñado por los revolucionarios franceses. Por último
realizó
unas interesantes . consideraciones al modelo territorial español,
1nstaurado tras la Constitución de 1978, poniendo de relieve
las relaciones entre los entes locales
y las Comunidades Autó­
nomas, apuntando elementos de crítica del mismo.
En
su conferencia, Narciso Juanola Soler hizo unas intere­
santes consideraciones sobre
El cambio 'en 'la familia. Analizó, en
primer término,
la noción misma de familia como cédula pri­
mordial de la sociedad.
En ella es donde la persona humana for­
ja el sentido común (ámbito natural) y el espíritu de oración
(ámbito sobrenatural) a los que el
día anterior se había referi­
do
el profesor Canals. Actualmente se advierte la alteración de
esta institución, principalmente por influjo del pensamiento mo­
derno signado por el dualismo cartesiano. Este dualismo antro­
pológico
es el que sustenta los postulados del liberalismo, que
ve en el hombre contemporáneo un ser en el que se yuxtaponen
el mecanismo corporal y el racionalismo intelectual. Destacó cómo
el fundamento de los ataques que el liberalismo hace a la fami­
lia está sustancialmente en el optimismo filosófico y la creencia
et, la bondad natural del hombre, de ahí que se fustigue toda
norma o límite a la pura espontaniedad natural. Señaló la pseu­
domoral del derecho
al amor humano, advirtiendo el libertinaje
en que
se incurre al violar la unidad e indisolubilidad del matri-
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DE AMIGOS DE LA CWDAD CATOUCA
monio con el divorcio. Como consecuencia de ello, la inestabili­
dad familiar y
la pérdida del concepto de paternidad responsa­
ble. A esto
se suma la capacidad de atentar contra la vida de los
bijas a través del aborto. Identificó «amor libre»
como el con­
cubinato asimilado al matrimonio. En este contexto la palabra
«familia»
no es más que un sin sentido.
Agregó
cómo en todo este desequilibrio de la institución y
sacramento matrimonial subyace la ausencia o pérdida
del sen­
tido del pudor y la intimidad personal. Concluyó invocando unas
palabras del Santo Padre:
«Familia, sé que lo eres ... » por Dios
y por España.
Elisa Ramírez Garbajosa, en la línea de las anteriores
comu­
nicaciones a nuestras reuniones, pronunció el mediodía del sá­
bado la conferencia titulada La mujer y el cambia. Tras dar una
idea general sobre el significado del concepto «cambio», especial­
mente en relación a «mujer», «femineidad» y «feminismo», hizo
referencia a
los distintos autores y tratados del antifeminismo
y del feminismo. Hizo un recorrido histórico del movimiento
feminista en general, poniéndolo en relación con los movimien­
tos de liberación, dando paso enseguida al
análisis del momento
actual
del. cambio en relación con el tema de la mujer. En me­
dio de las notas negativas de la sociedad de hoy -violencia,
primacía de lo económico, destrucción de la personalidad por el
socialismo
... - pueden obtenerse dos conclusiones esperanzado­
ras: la que
se ha dado en llamar «segunda revolución femenina»,
que ha mostrado
la compatibilidad entre acción fuera de casa
y el hogar y, en segundo término, la primacía dentro de la con­
sideración del ser mujer a su ser primigenio de persona humana,
afianzada sobre sí misma y afianzada, a la vez, sobre su origen
y meta, Dios. De
ahí, precisamente, la necesidad del auténtico
«cambio», lucha pero dentro de cada uno, o sea, «conversión».
Acabó Elisa Ramírez su brillante comunicación con algunos tex­
tos de Su Santidad Juan Pablo II y la alusión a tres grandes
mujeres: Teresa de
Jesds, Isabel la Católica y Nuestra Señora,
ante la que sólo
es posible no la alusión, sino la invocación.
En la segunda serie de foros, el
de El futuro bio/6gico del
hombre expuesto por Encarnación Lázaro Mart estuvo muy con­
currido dada la actualidad del tema. Analizó en él la problemá­
tica que plantea la nueva biotecnología, fundamentalmente cuan­
do
se aplica a la especie humana, en concreto, la ingeniería ge­
nética y la manipulación del proceso teproductor humano. La
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,cRONICA DE LA XXIII REUNION
ingeniería genética posibilita la creación de nuevos seres que,
aunque en
. un principio se pensara con fines beneficiosos, pue­
de tener consecuencias que escapan al
control científico. El se­
gundo problema aludido -el . de la manipulaci6n del proce­
so reproductor-va desde la fecundación in vitro a las trans­
ferencias
de embriones, previamente congelados, creando nue­
vas situaciones, como la
de las «madres de alquiler», la po­
sibilidad remota de «fabricar copias humanas» por donación
y la experimentación
con embriones humanos. Concluyó se­
ñalando que todo esto se estudia a la luz de la moral cató­
lica, la cual, desgraciadamente, no parece ser tenida en
cuen­
ta ni por los científicos ni por las comisiones gubernamen­
tales creadas al efecto, lo
cual indica que estas prácticas, ética­
mente ilícitas, seguirán produciéndose.
María Montero

Montero abordó el problema de
El cambio
en el B. U. P. Esta situación de «cambio» que estamos vivien­
do
-- pos recios», en los que «se necesitan amigos fuertes de Dios».
La reforma del BUP conduce a una pérdida de valores científi­
cos y humanísticos y queda convertida, más que en educación,
en
un ~diestramiento, en el que interesa más que nada las habili­
dades y
la vinculaci6n con el eutorno, supone un descenso en el
nivel que se aproxima al de la formación profesional en su pri­
mer ciclo. La ponente finalizó señalando la necesidad de que los
educadores lleven a cabo su misión educadora sabiéndose trans­
misores de valores auténticamente humanos y espirituales con
dimensión de eternidad.
El cambio a través de los medios de comunicación fue el
foro que desarrolló el periodista Javier Badía Collados. Un cam­
bio, en este caso, que nos llega por el uniformismo y la creación
de una pseudocultura o
«cultura periodística». La sociedad de
masas en la que estamos inmersos condiciona al individuo que
«no puede tener conocimiento
-- te-más que por la información, es decir, por intermedio de los
informadores que, en lugar suyo, registran, recogen, clasifican,
expresan y difunden los hechos». Destacó, igualmente, la in­
fluencia de los medios de comunicación en las transformacio­
nes sociales. Su peso sobre la opinión pública, especialmen­
te en épocas de crisis., los convierte en instrumentos del
cam­
bio. La falta de una formación cultural sólida deja inerte a
la sociedad que queda incapacitada para adoptar una actitud
crítica y de distanciamiento ante la «traducción» continua­
da
de lo que pasa. Subrayo que, ante el peligro de la masifi-
1198
Fundaci\363n Speiro

DE AMIGOS DE LA ClÚDAD CATOLICA
cae10n, que hace tabla rasa en una socie fácilmente manipulable,
peligro que viene sobre todo a través
de los medios audiovisuales, sólo cabe esa
actitud crítica y dis­
tanciadora que habrá de llegar mediante d estudio y la propia
formaci6n.
Enrique Zuleta Puceiro, antes de entrar en el fondo del
tema de su conferencia,
La idolagia del cambiq, aclar6 que frente
al «Cambio con mayúsculas», objeto de la Reuni6n, en general,
tratado ya en otras conferencias, él hablaría
del «cambio con
minúscula», palabra talismán de programas políticos en muy
di­
versas partes del mundo. En la época en que se produce el triun­
fo socialista, cuatro temas pasan a ser centrales: la redistribu­
ci6n, las relaciones laborales,
la participaci6n política y el desa­
rrollo económico. El partido socialista se autopresenta como el
más id6neo para ofrecer una mejor seguridad social, una me­
jor defensa del medio ambiente, como el más capaz de reducir
diferencias sociales, el que mejor política de vivienda ofrece
...
Frente a él, la derecha ofrece primordialmente un orden público
y seguridad ciudadana. Todos estos valores
constituyen la op­
ción reformista.
El partido socialista es consciente del caldo de cultivo que la
sociedad le ofrece y se creía que el cambio era, precisamente, «que
España funcionara». Las pautas que proponen este funcionamiento
constituyen, precisamente, el cuerpo ideológico del cambio. El
partido socialista intenta rescatar la idea gramsciana del bloque
de clases pasando al archivo
la lucha de clases, se replantea la
teoría del Estado, y se ofrece como alternativa de poder, pro­
cura mantener una presencia activa en la sociedad civil
-sani­
dad, medio ambiente ... -, da, en fin, ideas de estabilidad, nue­
vos ejes doctrinales de un partido básico, pero flexible, ágil y
apto para todo
el electorado.
Pero
el cambio tiene sus propias limitaciones, es lo que se ha
llamado
»los márgenes del cambio». Efectivamente: l.º) el vie­
jo estilo político choca con el nuevo estilo y se producen con­
tradicciones internas, lo que
va en beneficio de segundos; 2.0
) la
limitación que supone la existencia de un Estado de Derecho:
hay que respetar las reglas del juego;
3.°) el proletariado deja
de ser el único canal de votos y
se pasa a estrategias de pactos
sociales y reajustes económicos;
4.•) las exigencias objetivas que
supone la supervivencia económica -menor intervención en la
empresa, necesidad de reconversión ... -.
La ideología del cambio es un reflejo adaptativo de la pro-
1199
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CRONICA DE .lA XXIII REUNION
pía economía del capitalismo, un reflejo de la crisis social y eco­
n6mica en la que hoy se vive.
Cerro las comunicaciones de esta segunda jornada de la Reu­
ni6n don Javier Nagore Yarnoz con la titulada
El cambio en el
Derecho.
Comenz6 su · disertaci6n contraponiendo semánticamen­
te «cambio» y «derecho», lo «engañoso» y «falso» frente
.a Jo
«directo y erguido». Aclaró, asimismo, c6mo el Derecho, en su
acepci6n formal y objetiva, se fundamenta en
la Tradici6n, en­
tendida en sentido dinámico, y c6mo de esa permanencia en el
cambio deriva su firmeza y estabilidad, cuyo fundamento son los
principios puestos por Dios en
· la naturaleza humana.
Por el contrario
--<:ontinu6-el cambio por el cambio en el
Derecho petrifica y destruye a éste, al degenerar en un neoposi­
tivismo formalista y antijurídico. Negado lo justo y lo injusto
como categorías supremas del Derecho, desaparecen también los
derechos subjetivos de la persona y el propio derecho objetivo.
Don Javier Nagore
analiz6 los campos del ordenamiento en los
que el cambio sucede
de forma eseocial. El cambio por el cam­
bio comienza con el de las leyes civiles atenientes a la persona,
familia, verdadero fundamento de la tradici6n jurídica y del
ré­
gimen público. La reforma de una masa de leyes civiles desde
1977, inspirada en criterios secularizadores anticristianos
ha in­
ducido,
como ninguna otra, a creer que todo cuanto es legal es,
a la vez, moral. Dichos «paquetes de leyes» han desembocado,
por ende, en una inversi6n de
los principios vigentes eo el De­
recho español respecto a la persona, la· propiedad y la familia,
instituci6n esta última sustituida por una «familia paralela y
revuelta». A un nihilismo semejante
se llega eo el campo del
Derecho Público, cuyo cambio comienza con la Constituci6n de
1978.
Y, en cuanto a los Derechos Forales, puso de manifiesto
el conferenciante la diferencia esencial entre la autonomía jurí­
dica propia del fuero tradicional y la autarquía política de los
vigentes Estatutos de Autonomía, examinando con mayor dete­
nimiento el
caso del Reino de Navarra.
Finalmente plante6 lo que debe ser una necesaria reforma
del cambio. Frente a la confusi6n y la desesperanza,
el objetivo
del jurista cat6lico
es procurar que las leyes civiles y públicas
sean conformes con la ley natural Y hoy no cabe
más opci6n que
derogar la Constitución y las
leyes reformadoras o bien retrocam­
biar éstas, volviendo a ponerlas
de acuerdo con la tradición ju­
rídica española.
1200
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DE AMIGOS DE LA CWDAD CATOLICA
Domingo, 14 de octubre.·
Celebró la Santa Misa de este último día de nuestra reunión
el P. Martínez Cano. En las palabras que nos dirigió en su
ho­
milía nos hizo notar la importancia que tiene la oración, la in­
timidad con Dios si queremos olvidernos de nosotros mismos y
entregarnos a Dios. Tenemos por delante una gran empresa, la
de conquistar para Dios al mundo entero. Y
esa empresa pasa
pór la Virgen Santísima, maestra de oración. Si nosotros fuéra­
mos marianos
-nos recalcó-España sería la de antes.
Andrés Gambra Gutiérrez hizo en su conferencia un pro­
fundo estudio sobre
La región y el cambio. Tras la introducción
del tema realizó un breve pero riquísimo planteamiento históri­
co afirmando cómo la unidad española, complejo proceso desa­
rrollado a lo largo de la lucha multisecular de la Reconquista,
se caracterizó, históricamente, por la permanencia de las pecu­
liaridades institucionales de los distintos lleinos integrados bajo
una misma Monarquía.
Esa fue la España capaz de grandes em­
presas, derribada por la derrota exterior que condujo al proceso
de replanteamiento interior. En ese ambiente de crisis adviene
la dinastía borbónica, heterodoxa
y centralista, para culminar en
la Constitución de
Cádiz y el isabelismo. Copiado el esquema
administrativo francés fracasan las fórmulas de corrección al
sis­
tema y de las dos vías de reivindicación del viejo regionalismo,
una
-el carlismo-es derrotada en el campo de batalla y la
otra -la ajena al tradicionalismo- deriva hacia el separatismo.
Las dos repúblicas no añaden sino el federalismo cantonalista:
y. posteriormente, la esperanza de la victoria del l.º de Abril se
ve frustrada, en este campo, al reimplantarse el esquema centra­
lizador sin apenas concesiones a las propuestas tradicionalistas.
Llegado a este punto, inició Andrés Gambra un lucido
en­
foque de la necesaria revitalización del regionalismo español. Su
clave es el principio de . subsidiariedad que permite mantener la
unidad en la pluralidad, pero cuya vigencia exige un replantea­
miento de los modernos conceptos de Estado y Soberania con
una paralela
reafirmación de las nociones de regionalismo y fue­
ro, verdaderos hallazgos del tradicionalismo español, que tradu­
cen el principio de subsidíariedad a nuestra realidad nacional.
La tercera parte de la disertación estuvo dedicada a analizar
el llamado Estado de las Autonomías que, a su juicio,
se funda
en dos errores
gravisimos: el falseamiento del principio de sub-
1201
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CRONICA DE LA XXIII REUNION
sidiariedad desde el voluntarismo y la abstracción, y la apertura
de un amplio cauce
al principio de las nacionalidades y, por cohe­
rencia al federalismo, En definitiva, las Autonomías vienen a
encubrir, con este planteamiento revolucionario, tres intereses
evidentes: el separatismo vasco y catalán, la apetencia de poder
de los partidos políticos y
un lavado a fondo para España de
carácter democrático,
Asistimos, concluyó,
al desarraigo de la civilización cristia­
na en España,, de esa España que muy pronto
será roja y, a la
vez, rota, ante lo cual sólo cabe. un remedio: vitalizar la sociedad
y volver
al sentido común, volviendo a ser nosotros mismos, tal
y como nos pedía el Santo Padre.
En un tono poético que emocionó·
al público, Francisco José
Fernández de fa Cigoña nos habló de El cambio de 'la Patria.
Y nos habló de España con una unción religiosa, como deben
tratarse
-dijo--las cosas sagradas, «porque nuestra Patria es
obra de Dios».
Aunque con el advenimiento
de Roma España comenzara a
transformarse,
el gran cambio se gestaba en silencio. Dios señaló,
a nuestra Patria al «Hijo del Trueno» a quien, cuando estaba desa­
nimado, María vino a aparecerse en carne mortal en el Pilar de
Zaragoza
y· abrirle el corazón de un pueblo que sería, pasados
los siglos, la .nación católica por excelencia. Roma convirtió a
las tribus enfrentadas en españoles.
La Virgen María en católi­
cos. Desde entonces el abrazo de España con la religión de Cris­
to fue
ya indisoluble. Ya no hubo cambios. Ni los españoles ni
Dios lo permitieron. Frente a la herejía de los visigodos Dios
tocó el corazón del
rey y de todo su pueblo que profesaron asf
el catolicismo. Hasta entonces habían sido católicos
los espa­
ñoles. A partir de esta fecha fue católica España. Ahora, cuando
se cumpla el 1.400 aniversario de la fusión entrañable de uná
patria con una religión, por primera vez en la historia esta Pa­
tria no es oficialmente católica.
Otro cambio intentado; el del Islam,
y otra vez frustrado
gracias a la protección
de la Santina, España, nuevamente reco­
brada su unidad católica, fue el instrumento de la Providencia
en la
más alta ocasión que vieron los siglos después de la ve­
nida de Cristo: descubrimiento y evangelización de todo un
continente, lucha contra el moro; barrera en Europa contra la
herejía.
Otra ocasión tuvieron los
españoles de lanzarse al campo de
batalla para defendér
la fe católica: la guerra de la Indepen-
1202
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DE AMIGOS DE LA CIUDAD CATOUCA
dencia fue una guerra de religión. Después la velocidad se in­
crementó por la pendiente y España pareció hundirse en el
abis­
mo sin que cupiera ya la esperanza. La España católica estaba
a punto de sucumbir. Pero, una
vez más, el heroísmo de nuestros
mayores y la protección del
Qelo impidieron el cambio de la
Patria en un episodio, en pleno siglo
~ que en nada desmerece
de las
más grandes gestas de nuestra historia.
Cambiar a España
es renegar de toda nuestra historia, olvi­
dar todo lo que nos
ha hecho grandes, es cambiar la gloria por
el crimen, la grandeza por la miseria, la victorias por el desho­
nor
... Una vez más se quiere cambiar a España alejándola de
Cristo, porque ese
es el único Cambio. Si no queremos ese cam­
bio suicida, ese cambio que es la desaparición de la Nación más
grande, de la historia más hermosa, volvamos los ojos a Cristo
que nos aseguró que reinará en España y así
ha de ser.
En la tercera y última serie de foros, Angel Maestro Mar­
tinez se refirió a Cambio y Revolución. Señaló cómo las revo­
luciones no
se producen por la explosión de angustia y la ne­
cesidad de los más desespetados, sino que se hacen por el in­
flujo de las clases dominantes, de gran parte de las clases rec­toras que, movidas por la utopía, quieren crear una sociedad
irreal, lejos de las
circunstancias verdaderas y ajena a las mo­
tivaciones humanas. A través de esos afanes utópicos se desatan
fuerzas que inexorablemente conducen a la revolución, acaban­
do los propulsores del cambio ciego, del cambio porque si, devo­
rados por esas fuerzas que contribuyeron a poner en movi­miento, y que sin la colaboración de los utópicos nunca hubiesen
alcanzado unas dimensiones reales.
La revolución francesa de
1789 y la
revolúci6n bolchevique de 1917 fueron analizadas por
el conferenciante
como ejemplos típicos de lo antes expuesto.
El autor
--que tantos trabajos ha desarrollado acerca del
marxismo-leninismo---pormenorizó sobre cómo el cambio es uti­
lizado en forma y extensión desconocida hasta nuestros tiempos,
por su amplitud, en los planteamientos soviéticos. Terminó
su­
exposición afirmando que querer oponer al más colosal sistema
de expansión y dominio mundial, argumentaciones
·como la del
valor moral de la democracia supone, una
vez más, la ceguéra
de los utópicos, en un aspecto, esta vez más grave, como la
suerte de la humanidad. -·
No faltó, un año más, el _ enfoque universitario al tema _ cene
tral de la Reuni6n, corriendo esta vez a cargo de Rafael Mar­
tinez:Aedo,
quien presentó el foro sobre El cambio en la Uni-
1203
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CRONICA DE LA XXIII REUNION
versidad. Hizo un estudio histórico desde la Universidad del si­
glo XII -siglo de su nacimiento-hasta la Universidad estatis­
ta y burocrática,
masificada y masificadora, que hoy padecemos.
Descendiendo a nuestra realidad concreta, analizó, de forma muy
documentada, la sociología de
la nueva Universidad democráti­
ca, marcada por el signo del «pasotismo» y el «desencanto», así
como de la ley socialista de Reforma Universitaria que impide
la auténtica
autonomía académica y financiera de las universida­
des. Por ello, hablar
de cambio en la Universidad española sig­
nifica perseverar en su ya viejo deterioro, ante lo cual sólo es
posible una reforma profunda en el sentido de la restauración
de la Universidad Católica, Hispánica y Libre, que propugnara
Menéndez y Pelayo.
En el foro que llevaba por
título Las nuevas derechas, Ma­
ría Anunciación Polo denunció la existencia de ciertas corrien­
tes que
se llaman de «derechas» y son, e incluso se proclaman,
contrarias y ajenas a
la concepción católica de la vida. Dichas
corrientes proceden de escuelas diferentes y forman grupos
po­
líticos y de opinión en las que se entremezclan las influencias.
A este propósito distinguió, entre otras, la corriente «tradicio­
nal», la «Nouvelle Droite» y la «Nueva Acrópolis». Señaló cómo
el peligro común a estas corrientes, especialmente para la «Nue­
va Derecha», es la
crítica despiadada que realiza del cristianis­
mo.
Si la corriente «tradicional» es misticista, esotérica y sim­
bólica, inspirada en las religiones orientales; su temática es más
religiosa que
filosófica. En cambio, «Nueva Derecha» es racio­
nalista, científica y
más filosófica; predica el ateísmo o el pan­
teísmo en religión,
el voluntarismo en la gnoseología, primacía
del devenir· en la

metafísica, relativismo en la moral, rechaza
del Derecho natural y de la existencia de una verdadera
po­
lítica.
M.' Angeles Badía Collados presentó el foro sobre Demo­
grafla, en el que hizo, al principio, una pequeña introducción al
concepto de demografía y una breve historia de la población
humana, desde la aparición del hombre en la
tierra hasta nues­
tros días. Con una
gran información sobre el tema se refirió
a las distintas
teorías que sobre el érecimiento de la población
y la capacidad de la tierra para alimentarla
se han ido propo­
niendo. haciendo alusión especialmente a
la teoría de Malthus,
a las diversas publicaciones de los «Informes del Club de Roma»
y a las «Conferencias Mundiales sobre Población» organizadas
por la ONU.
Se habla en los foros internacionales de «una mejor calidad
1204
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DE AMIGOS DE LA CIUDAD CATOLICA
de· vida», se trata, pues, del «ser menos par~ vivir .mejor», que
podríamos oponer a la frase de Pablo VI, «debéis multiplicar
el pan de
la masa de la Humanidad en vez de hacer disminuir
el número de comensales eo el .banquete de la vida» .. Por me­
dio del control de la natalidad, el Estado va sustrayendo el de­
recho de los padres, ejercido por medio de la paternidad res­
ponsable, a decidir cuándo y cuántos hijos han de tener, el
Es­
tado se arroga este derecho decidiendo, por medio de leyes coer­
citivas, en
vez de los padres. Concluyó . el foro con una cita de
la Familiaris conso,tio que se reíería a la defensa de la vida, li­
bertad de los cónyuges para decidir sobre sus hijos y la denun­
cia de políticas que condicionan las
. ayudas económicas a los
países subdesarrollados a la adopción de
· programas de concep­
ción, esterilización y aborto.
La última
conferencia de la XXIII Reunión de amigos de la
Ciudad Católica esruvo a cargo del profesor don José Pedro Gal-
11áo de Sousa y versó sobre El cambio del Estado. Comenzó se­
ñalando cómo el surgimiento político-jurídico de los Estados ha­
bía acontecido en la época moderna al caer la cristiandad me­
dieval de su apogeo como civilización. Consecueocia de ello es
la secularización de los Estados, que no reconocían ya el ordeo
transcendente
con su Supremo Legislador.
En el decurso histórico y con el advenimiento de la Revolu­
ción francesa, se advierte que «el Estado. pasa a ser, y a tener
la razón en sí y para sí mismo». Esta es la característica primor­
dial:
el «inmanenrismo». Fruto de esto es desligar al cuerpo so­
cial de su origen y fundameoto, Dios, y atomizar la compleji­
dad del mismo en un crudo individualismo. Subrayó que
el in­
manentismo político que surge después de la Revolución fran­
cesa se traduce en el secularismo de la «Soberanía Popular» que
niega la transcendeocia de la autoridad y el poder divino. Por
ello, las democracias modernas traen, en sí mismas, el germen
estatizante y totalitario de la voluntad general, la cual disgrega
la comunidad social y la deja indiferente e indefensa ante
el Es­
tado, como guardian absoluto. Finalmente insistió en las caracte·
rísticas del Estado moderno para subrayar su naturalismo secu·
larizante, que atomiza a los individuos aislándolos entre sí. Re­
cuerda que el carácter totalitario· se manifiesta en cualquiera de
las ideologías vigentes en la época actual, ya sea liberal, comu­
nista o demócrata-socialista. Concluyó ,expresando que la pérdi­
da de la subordinación natural de los Estados al recto orden es
una consecuencia necesaria del advenimiento de una modernidad
1205
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CRONICA DE LA XXIII REUNION
laica y aut6noma que priva de raz6n a la auténtica constituci6n
jurídica de
los mismos.
Pronunci6
el discurso de clausura de esta vigésimotercera
reuni6n Abelardo
de Armas Añ6n, presidente de la Cruzada de
Santa Maria. Y lo hizo con el sentido transcendente y la emo­
tividad que le son característicos. Con el sal6n de conferencias
lleno hasta rebosar, fue
desentrañándo el terna El verdadero
cambio, distinguiendo entre el cambio negativo, estudiado a lo
largo
de las tres jornadas de la reuni6n y que, en último extre­
mo, busca separar a España de Cristo, y el otro cambio, el cam­
bio positivo, de la auténtica renovaci6n interior que proyecta
al orden social el reinado de Jesucristo en nuestras almas.
Advirti6 del peligro que corrernos de tener una mentalidad
cristiana
sin una vida coherente, pues antes que nada está la
gloria de Dios y la santidad personal. Con significativas anécdo­
tas de su propia experiencia en la lucha por
esa .santidad y como
formador de j6venes a través de la institución que preside, in­
sistió en las anteriores ideas, junto con la necesidad de acudir a
la Virgen
María como mediadora para el verdadero cambio in­
terior a Cristo. Termin6 con una llamada a la entrega genero­
sa a Cristo, recordando el lema de San Francisco de Asís: «el
Amor no es amado».
Unos minutos más tarde tuvo lugar
el acto litúrgico final
con la Bendición del Santísimo, en el que el P. Victorino Ro­
dríguez, O. P. nos dirigió unas palabras haciendo referencia al
tema
de esta Reuni6n que finalizaba.
PATRICIA MARTÍNEZ.
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